Cargando

Periodistas... ¿o niños de papá?

¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí.
¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros? Sí, y ¿puede el ministro de Exteriores buscarles casa a todos los periodistas para que trabajen con "plena seguridad" cuando sólo ayer hubo tres réplicas y ni la policía ha sido capaz hasta ahora de tomar el control de las calles? Sí, y no sólo eso si no que Juan Pablo De Laiglesia, secretario de Estado para Iberoamérica, tuvo que perder un día entero en cumplir la orden del ministro, en medio de un desastre de estas dimensiones. Y además de todo eso incluyan ustedes a una estrella de la televisión nacional convertida en la mayor mosca cojonera de cuantos han pasado por ahí.
El jueves por la noche, junto a muchos otros informadores de todo el mundo, llegó la orden de los marines de EEUU para que la prensa abandonara las instalaciones del aeropuerto de Puerto Príncipe, que los periodistas habían tomado como base de operaciones para realizar su trabajo. En los últimos días en el aeropuerto desembarcaron miles de efectivos estadounidenses cargados hasta los dientes, los aviones militares aterrizaban cada pocos minutos y el material de emergencia corría de forma frenética por la pista pero paseando alegremente en medio de ese desmadre aparece siempre algún periodista. Y fumando.
¿En algún aeropuerto del mundo alguien permitiría una situación así? Pues aquí en Puerto Príncipe así sucedía hasta el jueves. Hasta que fueron expulsados del aeropuerto. Pero no sólo la prensa española sino los periodistas de medio mundo como era lógico.
Pero los periodistas no tienen toda la culpa no, si no que la tiene un paternalismo estúpido que hace que un señor de Moncloa tenga que aterrizar para ver si estamos bien. Aquí no hay desabastecimiento y la comida se puede comprar perfectamente en las calles, eso sí a precios disparatados aunque perfectamente asumibles para un señor que paga en euros. Así que no hay necesidad de ir a robar por la noche (sí, robar por la noche) la comida traída desde España para los equipos de rescate. Tampoco hay violencia, salvo saqueos puntuales, lógicos en estas circunstancias y la electricidad no se ha ido nunca. Pero no, muchos periodistas preferían vivir bajo el cobijo de la gallina de la AECID antes que enfrentarse solos a la una ciudad destrozada de la que lo desconocen todo.
Jacobo G. García (Diario El Mundo)

Cinco periodistas se aíslan para conocer la realidad sólo a través de las redes sociales

¿Cómo reflejan las redes sociales la actualidad política y social? ¿Ofrecen la misma información que los medios clásicos? ¿Qué tipo de noticas tienen más relevancia entre los usuario de estos canales de comunicación?


"Él nunca lo haría"

Cinco periodistas de radios públicas francófonas tratarán de responder a todas estas preguntas del 1 al 5 de febrero, periodo en el que se encerrarán en una casa rural, aislados de todo canal de información y como único vínculo con el mundo exterior, las redes sociales Twitter y Facebook.
El objetivo es comprobar cómo se refleja la actualidad en ambas páginas. Para conseguirlo, reporteros de France Info, France Inter, Radio Télévision Suisse, Radio-Canada y Radio télévision belge de la communauté française (RTBF) se encerrarán en una vivienda de la región francesa de Périgord sin televisión ni prensa, según publica la web Télé 2Semaines.
Los cinco compartirán un blog en el que relatarán su experiencia y el último día, el 5 de febrero, los periodistas Nicolas Poincaré y David Abiker ofrecerán una mesa redonda tras abandonar la casa rural, de 20.30 a 21.30 horas, para presentar sus conclusiones y mostrar cómo se ve el mundo a través de una red social.

20 Minutos

El Manchester prohíbe Facebook y Twitter

El Manchester United ha prohibido a sus jugadores que utilicen las redes sociales. Rooney y Fletcher ya han dado de baja sus respectivas cuentas en Twitter, mientras que Giggs y Ferdinand hicieron lo mismo con sus páginas en Facebook (justo cuando iba a escribir algo en su muro...cachis!). El Manchester quiere que e único canal de comunicación sea la página oficial del club. Ha hecho público un comunicado en su web en el que informa sobre su nueva política: "El club desea aclarar que ninguno de los jugadores del Manchester United tienen página en las redes sociales". El objetivo es que "cualquier noticia oficial relacionada al Manchester United o de sus jugadores será comunicada a través de ManUtd.com".

¿Puede un club obligar a sus jugadores a no tener cuentas en las redes sociales? Parece que sí. Pero no solo en el fútbol suceden estas cosas. También en la NBA los jugadores tienen vetado el uso de las redes sociales para evitar enfrentamientos con los aficionados rivales. Algunos jugadores de la liga inglesa utilizan las redes para algo más que hacer amigos: James Hurst, jugador del Porstmouth, ha sido apartado del equipo por acumular deudas con sus futbolistas y revelar en Facebook que deseaba que su equipo perdiera contra el Arsenal.

Yo acabo de mandar un mensaje privado a Raúl (capitán veterano del Real Madrid) para ver qué le parece este asunto.